Herencias y sucesiones

Antes de la herencia: cómo dejar las cosas ordenadas

Casi nadie piensa en su herencia hasta que ve de cerca lo que cuesta resolver otra. Un trámite que se alarga, hermanos que no se hablan, un impuesto que nadie esperaba.

Pensarlo a tiempo no es pesimismo. Es una forma de cuidar a los tuyos y de decidir tú, con calma, cómo quieres que queden las cosas.

Este bloque reúne las herramientas que existen para organizar una herencia en vida. También incluye el seguro de vida, que se cobra aparte del resto de bienes.

Lo que encontrarás en este bloque

  • Hacer testamento: por qué conviene, qué tipos hay y qué puedes decidir libremente y qué no.
  • Donación o herencia: si es mejor dar ahora o dejarlo para después, pensando en los impuestos y en el equilibrio entre los hijos.
  • Pactos sucesorios: acuerdos sobre la herencia que se firman en vida y que solo permiten algunas comunidades con derecho civil propio.
  • Cobrar el seguro de vida de un fallecido: cómo saber si había póliza, quién es beneficiario y qué pide la aseguradora para pagar.

Por qué merece la pena planificar

Sin testamento, la ley decide quién hereda y en qué orden. A veces el resultado coincide con lo que la persona quería. Muchas otras veces, no.

Un testamento bien pensado evita la declaración de herederos y reduce las ocasiones de discusión. Además, permite proteger al cónyuge, a un hijo con más necesidades o a alguien que no sería heredero por ley.

Las donaciones en vida también tienen su lugar. Pero no siempre salen a cuenta, porque tienen su propio impuesto y pueden tenerse en cuenta en el reparto final.

Lo que la ley no deja elegir

Planificar no significa hacer lo que uno quiera. En el Código Civil, una parte de la herencia está reservada a ciertos familiares: es la legítima.

Para los hijos, la legítima en el Código Civil son dos tercios de la herencia. El cónyuge viudo también tiene derechos. Saltarse estas reglas suele acabar en reclamaciones.

Las normas no son iguales en todo el país. Cataluña, Aragón, Navarra, País Vasco, Galicia y Baleares tienen derecho civil propio, con reglas distintas sobre legítimas y pactos. Lo confirma el abogado con tu caso.

Preguntas que conviene hacerse

  1. ¿Quién quieres que herede y en qué proporción?
  2. ¿Hay alguien que necesite una protección especial?
  3. ¿Tienes bienes en otra comunidad o en otro país?
  4. ¿Hay una vivienda que podría quedar en manos de varios hermanos?
  5. ¿Quieres ayudar a alguien ahora, en vida, o prefieres esperar?

No hace falta tener las respuestas claras para empezar. Precisamente para eso sirve hablarlo con un profesional.

Cómo te ayudamos

Cuéntanos qué te gustaría dejar resuelto y en qué provincia vives. Te ayudamos a ver qué herramienta encaja con lo que buscas.

Después te ponemos en contacto con un abogado colegiado especializado en sucesiones. Él te explica las opciones que tienes según tu comunidad y te detalla sus honorarios antes de empezar.

Tu Herencia Directa no redacta testamentos ni presta el servicio jurídico. Ese trabajo lo realiza el abogado que acepte el encargo, junto con el notario cuando haga falta.

Otras páginas que pueden servirte

Si te preocupa lo que pagarán tus herederos, mira la sección de impuestos de la herencia. Si ya hay tensión en la familia, el bloque de conflictos entre herederos explica cómo suelen resolverse.

Dejar las cosas claras hoy es un regalo para quien tenga que ocuparse mañana.

Una herencia puede ser compleja. El primer paso puede ser sencillo.

No necesitas conocer el nombre del trámite. Empieza contándonos qué ha pasado.

Enviar una consulta no supone la aceptación del encargo ni el inicio de una relación abogado-cliente.

Para empezar, basta con:
  • Explicar brevemente qué ha ocurrido
  • Indicar las fechas que recuerdes
  • Decir en qué provincia vivía el fallecido