La vivienda del fallecido en Melilla: reducción y compromiso de diez años
La casa en la que vivía el fallecido rara vez es solo un bien más. A veces alguien sigue viviendo en ella; otras, los herederos piensan en venderla.
En Melilla, la ley estatal ofrece una reducción por esa vivienda. Antes de aplicarla, conviene saber qué obliga a hacer después.
Datos revisados en octubre de 2026. Los requisitos pueden modificarse, y el profesional confirma con tu caso cómo se aplican hoy.
Lo que permite la ley
Cada heredero con derecho puede reducir el 95 % del valor de la vivienda habitual del fallecido que le corresponda.
El límite es de 122.606,47 euros por heredero. Si la vivienda vale mucho, la reducción se queda en ese tope.
Esta reducción va antes del cálculo de la cuota. La bonificación de Melilla se aplica después, sobre la cuota.
Quién tiene derecho
Pueden aplicarla el cónyuge, los descendientes y los ascendientes del fallecido.
Y hay un cuarto caso que muchas familias desconocen: el pariente colateral mayor de 65 años que hubiera convivido con el fallecido los dos años anteriores a su muerte.
Ese colateral puede ser un hermano, una hermana, un sobrino o un tío. Lo que cuenta es la edad y la convivencia.
Primos, amigos y parejas no casadas quedan fuera, aunque hubieran vivido allí muchos años.
El caso de dos hermanas que vivían juntas
Dos hermanas mayores de Melilla compartían casa desde hacía años. Una fallece y deja su piso a la otra, que tiene más de 65.
La hermana superviviente está en el grupo III. Aun así, por la edad y la convivencia, puede reducir el 95 % del valor de la vivienda, con su límite.
Después aplica su reducción por parentesco, la tarifa, su coeficiente y, al final, la bonificación del 50 %.
Para probar la convivencia sirve el padrón conjunto de esos dos años. El profesional valora si hace falta algo más.
Diez años sin vender
El requisito que más pesa es el de mantener la vivienda durante los diez años siguientes al fallecimiento.
Si se vende o se dona antes, por regla general hay que ingresar lo que se dejó de pagar gracias a la reducción, con intereses de demora.
La única excepción es que fallezca dentro de ese plazo quien la heredó.
Antes de poner a la venta una casa heredada con esta reducción, conviene revisar las fechas. Más en impuestos al vender una casa heredada.
¿Siempre interesa aplicarla?
No siempre. En Melilla, descendientes, ascendientes y cónyuge ya tienen una bonificación del 99 % de la cuota.
Para ellos, la reducción por vivienda puede ahorrar poco y en cambio obliga a esperar diez años para vender sin regularizar.
En cambio, para un hermano mayor de 65, con bonificación del 50 %, la reducción suele marcar más diferencia.
Lo sensato es calcular las dos opciones. El profesional os las presenta con números antes de presentar la autoliquidación.
La parte del viudo
Si la vivienda era ganancial, la mitad ya era del cónyuge viudo. Solo se hereda la otra mitad, y la reducción se aplica sobre ella.
Si el viudo tiene el usufructo y los hijos la nuda propiedad, cada uno aplica la reducción a lo que recibe.
Si además el valor de referencia del Catastro parece alto, mira valor de referencia catastral en una herencia.
Qué hacer ahora
- Confirmar que la casa era la vivienda habitual del fallecido.
- Si hereda un hermano o un sobrino, comprobar su edad y la convivencia de los dos últimos años.
- Hablar en familia de si alguien quiere vender en los próximos diez años.
- Pedir el cálculo con y sin la reducción.
Hay una explicación general en reducción por vivienda habitual en sucesiones. El resumen está en impuesto de sucesiones en Melilla.
Preguntas frecuentes
¿Un sobrino que vivía con su tía puede aplicarla?
Solo si tiene más de 65 años y convivió con ella los dos años anteriores.
¿Qué pasa si quien heredó muere antes de los diez años?
Sus herederos no tienen que devolver la reducción. Es la excepción que prevé la ley.
¿El límite es por vivienda o por persona?
Por persona. Cada heredero con derecho tiene su propio límite.
Decidir sobre la casa familiar lleva tiempo, y no hay por qué hacerlo con prisas. Si quieres comparar opciones con alguien que conozca el impuesto en Melilla, cuéntanos vuestro caso.
Una herencia puede ser compleja. El primer paso puede ser sencillo.
No necesitas conocer el nombre del trámite. Empieza contándonos qué ha pasado.
Enviar una consulta no supone la aceptación del encargo ni el inicio de una relación abogado-cliente.
- Explicar brevemente qué ha ocurrido
- Indicar las fechas que recuerdes
- Decir en qué provincia vivía el fallecido