Aplazar o fraccionar el impuesto de sucesiones

Heredar un negocio familiar sin dinero para pagar sucesiones

Si heredas un negocio familiar y no hay dinero para el impuesto de sucesiones, tienes dos herramientas. La primera es la reducción por empresa familiar, que puede rebajar mucho la base del impuesto. La segunda, un aplazamiento especial, más largo que el habitual.

Las dos tienen requisitos estrictos. Si se cumplen, permiten pagar sin descapitalizar el negocio.

Si no se cumplen, quedan las opciones generales: pagar con las cuentas del fallecido, aplazar o fraccionar.

Aquí te explicamos de qué depende cada una y qué conviene revisar pronto.

Qué se entiende por negocio familiar

Puede ser un negocio a nombre del fallecido, como una tienda, un taller o una explotación. También participaciones en una sociedad familiar.

La ley distingue entre ambos casos. Los requisitos no son los mismos para un autónomo que para una sociedad.

En general, se exige que el negocio tenga actividad real. No vale una sociedad que solo guarda inmuebles o dinero.

La reducción por empresa familiar

La norma estatal prevé una reducción importante sobre el valor del negocio o de las participaciones. Muchas comunidades la mejoran o cambian sus condiciones.

Suele exigir, entre otras cosas:

  • Que el negocio tenga actividad económica real.
  • En sociedades, que la familia tenga una participación relevante y que alguien de ella dirija la empresa con una remuneración importante.
  • Que quienes heredan sean familiares cercanos.
  • Que los herederos mantengan el negocio o las participaciones durante varios años.

Si se vende o se cierra antes, hay que devolver lo rebajado con intereses. Es el riesgo principal.

El aplazamiento especial

Para empresas individuales, negocios profesionales y participaciones, la normativa del impuesto prevé un aplazamiento más largo de lo habitual, seguido de un fraccionamiento.

Se pide dentro del plazo de presentación y exige garantía. Durante el aplazamiento no se pagan intereses; en el fraccionamiento posterior, sí.

Algo parecido existe para la vivienda habitual del fallecido. Tienes más detalle en fraccionar el impuesto de sucesiones.

Lo que conviene revisar cuanto antes

  • Quién sigue con el negocio: según la norma de cada comunidad, puede importar que alguien de la familia lo dirija.
  • El reparto: adjudicar el negocio a quien vaya a continuar puede ser clave para la reducción.
  • El valor: hay que valorar bien el negocio o las participaciones, con sus cuentas.
  • Las deudas del negocio, que pesan en la valoración.
  • Los permisos y licencias, que a veces deben cambiar de titular.

Muchas de estas decisiones se toman al firmar la herencia. Después es difícil cambiarlas.

Si el fallecido había dejado un protocolo familiar o un testamento con indicaciones sobre el negocio, conviene tenerlo delante desde el principio.

Si los herederos no quieren seguir

Si nadie va a continuar y el negocio se cierra o se vende antes de tiempo, la reducción por empresa familiar normalmente se pierde.

En ese caso, la salida puede ser vender el negocio o sus activos y pagar con el dinero de la venta. Hace falta coordinar plazos, como con cualquier otro bien.

También hay que pensar en los trabajadores, los contratos y los proveedores. Un profesional ayuda a ordenar todo a la vez.

Qué hacer ahora

  1. Reúne las cuentas del negocio y los datos de las participaciones.
  2. Decide quién de la familia va a continuar.
  3. Pide que un profesional revise si se cumplen los requisitos de la reducción.
  4. Valora el aplazamiento especial antes de que acabe el plazo.
  5. No vendas ni cierres nada sin saber cuánto tiempo hay que mantenerlo.

Tienes el resto de opciones en aplazar o fraccionar el impuesto de sucesiones y los factores del cálculo en cuánto se paga de sucesiones.

Preguntas frecuentes

¿Una sociedad que alquila pisos es empresa familiar?

Depende. Si solo gestiona su patrimonio, normalmente no. Si tiene una actividad organizada con medios y personal, puede serlo.

¿Tengo que seguir trabajando en el negocio?

Los requisitos varían. A menudo basta con que alguien del grupo familiar ejerza la dirección. Lo confirma el profesional con la norma de tu comunidad.

¿Puedo vender el negocio después de un tiempo?

Sí, cuando haya pasado el periodo de mantenimiento que exige la norma. Antes, en general, se pierde la reducción, salvo excepciones que revisa el profesional.

Un negocio familiar es más que un bien de la herencia, y merece decisiones tomadas con calma. Cuéntanos qué tenía tu familiar y te ponemos en contacto con un profesional que conozca estos casos.

Otras dudas que te pueden servir

Una herencia puede ser compleja. El primer paso puede ser sencillo.

No necesitas conocer el nombre del trámite. Empieza contándonos qué ha pasado.

Enviar una consulta no supone la aceptación del encargo ni el inicio de una relación abogado-cliente.

Para empezar, basta con:
  • Explicar brevemente qué ha ocurrido
  • Indicar las fechas que recuerdes
  • Decir en qué provincia vivía el fallecido