Impuesto de sucesiones

Ajuar doméstico en sucesiones: qué es y cómo se calcula

El ajuar doméstico es un valor que la ley añade a la herencia para representar los muebles, la ropa y los objetos de la casa del fallecido. Se suma aunque nadie haya hecho inventario de esas cosas.

Sorprende a muchas familias al ver la autoliquidación. Aparece una partida que nadie esperaba y que hace subir la base del impuesto.

No se calcula contando sillas ni vajillas. La ley presume un valor a partir del total de la herencia, y ese valor se puede rebajar en algunos casos.

Aquí te explicamos de dónde sale, sobre qué bienes se calcula y cuándo merece la pena discutirlo.

Qué incluye el ajuar

En sentido estricto, el ajuar son los bienes de uso personal y doméstico: muebles, electrodomésticos, ropa, menaje y utensilios.

Las joyas, las obras de arte, las antigüedades y los coches no forman parte del ajuar. Se declaran aparte, por su valor.

Tampoco entran en él el dinero ni las acciones. Esto es importante, como verás más abajo.

Cómo se calcula

La norma general fija una presunción: el ajuar vale un pequeño porcentaje del caudal hereditario, es decir, del conjunto de bienes de la herencia.

No hace falta probar qué muebles había. Hacienda da por hecho ese valor salvo que se demuestre otra cosa.

Si hay viudo o viuda, del resultado se resta el ajuar de la vivienda familiar. La ley se lo entrega aparte, sin contarlo en su parte de la herencia.

Algunas comunidades tienen reglas propias sobre el ajuar. Por eso conviene revisar la norma de la comunidad donde vivía el fallecido.

El cambio que trajeron los tribunales

Durante años, Hacienda calculaba el ajuar sobre todos los bienes, incluido el dinero del banco, las acciones o los locales.

El Tribunal Supremo cambió ese criterio. Entendió que el ajuar solo puede calcularse sobre bienes relacionados con el uso doméstico, como la vivienda.

En la práctica, el dinero, las inversiones o los inmuebles alquilados no deberían inflar el ajuar.

Si la herencia tiene mucho dinero en cuentas o en fondos, la diferencia puede ser apreciable. Es un punto que el profesional revisa con cuidado.

Cuándo se puede discutir

La presunción no es una verdad absoluta. Se puede demostrar que los muebles valían menos.

Algunas situaciones en las que tiene sentido hacerlo:

  • La vivienda llevaba tiempo vacía o casi sin muebles.
  • El fallecido vivía en una residencia y apenas tenía objetos propios.
  • Los muebles eran del viudo, de un hijo o de otra persona.
  • La herencia es grande por el dinero o las inversiones, y no por la casa.

Para discutirlo hacen falta pruebas: fotografías, un inventario, una tasación de los muebles o testimonios sobre su estado.

Si ya presentaste el impuesto con el ajuar calculado sobre todo, se puede pedir la rectificación mientras no haya prescrito.

Discutirlo no siempre compensa. Si la herencia es modesta y casi todo es la casa, la diferencia puede ser pequeña. El profesional te dice si merece la pena el esfuerzo.

Qué hacer ahora

  1. Revisa si en la autoliquidación aparece una partida de ajuar y sobre qué bienes se ha calculado.
  2. Separa las joyas, los coches y las obras de arte, que van aparte.
  3. Si la casa estaba vacía, guarda fotografías y cualquier documento que lo demuestre.
  4. Si ya está presentado, pregunta si cabe pedir que se corrija.

El ajuar es solo una pieza más del cálculo. Tienes el resto en la página del impuesto de sucesiones y en cuánto se paga de sucesiones.

Preguntas frecuentes

¿Hay que pagar por el ajuar aunque no haya muebles de valor?

Si no se discute, Hacienda aplica la presunción igualmente. Para evitarlo hay que demostrar que el valor real es menor.

¿El ajuar se reparte entre los herederos?

Sí. Se suma a la herencia y cada heredero tributa por la parte que le corresponde, igual que con el resto de bienes.

¿Se calcula también sobre el seguro de vida?

No. El seguro de vida se declara aparte y no forma parte del caudal sobre el que se calcula el ajuar.

Una partida pequeña en apariencia puede pesar más de lo que parece. Si tienes dudas con el ajuar o con el resto del cálculo, cuéntanos tu caso y buscamos al profesional que lo revise.

Otras dudas que te pueden servir

Una herencia puede ser compleja. El primer paso puede ser sencillo.

No necesitas conocer el nombre del trámite. Empieza contándonos qué ha pasado.

Enviar una consulta no supone la aceptación del encargo ni el inicio de una relación abogado-cliente.

Para empezar, basta con:
  • Explicar brevemente qué ha ocurrido
  • Indicar las fechas que recuerdes
  • Decir en qué provincia vivía el fallecido