Aceptación de herencia

¿Qué pasa si nunca se acepta una herencia?

Si nadie acepta una herencia, no desaparece ni pasa automáticamente al Estado. Se queda en suspenso: los bienes siguen a nombre del fallecido, nadie puede venderlos ni usar el dinero de las cuentas, y los gastos y los impuestos siguen acumulándose.

Hay familias que dejan la herencia quieta durante años. A veces por pena, a veces porque no se ponen de acuerdo y otras porque nadie sabe por dónde empezar. Es comprensible, pero conviene saber qué ocurre mientras tanto.

La herencia yacente

Mientras ningún heredero acepta, la herencia está en una situación que la ley llama herencia yacente. Es un patrimonio sin dueño definitivo, a la espera de que alguien lo reciba.

En esa situación la herencia puede tener su propio NIF, pagar recibos o cobrar rentas. Pero no puede hacer casi nada más. Nadie tiene poder para venderla, repartirla o cancelar sus deudas.

Lo que ocurre en la práctica

Estas son las consecuencias más habituales de no aceptar:

  • Las cuentas siguen bloqueadas. El banco solo libera el dinero a los herederos que acrediten haber aceptado.
  • Los inmuebles no se pueden vender ni alquilar con normalidad. Siguen inscritos a nombre del fallecido.
  • Los gastos no se detienen. IBI, comunidad de propietarios, seguros y suministros siguen llegando. Si no se pagan, generan deudas que acaban pesando sobre la propia herencia.
  • La vivienda se deteriora. Una casa cerrada años pierde valor y puede dar problemas a los vecinos.
  • El impuesto sigue su calendario. El plazo de seis meses para el impuesto de sucesiones cuenta desde el fallecimiento. Si se presenta tarde, hay recargos.

Pueden obligarte a decidir

Dejar pasar el tiempo no es una situación estable. Cualquier persona con interés en la herencia puede forzar una respuesta. Un coheredero que quiere vender o un acreedor que quiere cobrar puede pedir al notario que requiera a los herederos para que acepten o renuncien.

Desde ese requerimiento hay un plazo de treinta días naturales. Si no se responde, la ley entiende que se acepta pura y simplemente, con todas las deudas. Es decir, el silencio puede acabar siendo la peor de las opciones si había cosas pendientes de pagar.

¿Se pierde el derecho a heredar?

No de forma rápida. El derecho a reclamar una herencia dura muchos años. Pero que no se pierda no significa que no cueste. Cuanto más tiempo pasa, más herederos pueden haber fallecido, más documentos se extravían y más se complica todo. Si te encuentras en una herencia antigua, la guía sobre herencias sin tramitar desde hace años te puede orientar.

Y si es solo uno el que no acepta

Es lo más común: varios hermanos quieren seguir y uno no responde. En ese caso los demás no tienen por qué quedarse esperando. Existen vías notariales y, si hace falta, judiciales para desbloquear la herencia. Lo explicamos en la página del heredero que no acepta ni renuncia.

Qué hacer ahora

  1. Valora qué hay en la herencia y si hay deudas. Es lo que decide si conviene aceptar o renunciar.
  2. Habla con los demás herederos para saber qué piensa hacer cada uno.
  3. Si nadie quiere los bienes o hay más deudas que bienes, plantéate la renuncia antes de que alguien te requiera.

En la página de aceptación de herencia explicamos las formas de aceptar y cómo se formaliza.

Preguntas frecuentes

¿Si nadie acepta, se queda la herencia el Estado?

No. El Estado solo hereda cuando no hay parientes con derecho o cuando todos los llamados renuncian. Que nadie haya aceptado todavía no basta.

¿Tengo que pagar el IBI de una casa que no he aceptado?

El recibo va a nombre del fallecido o de la herencia. Si nadie paga, la deuda crece y acaba afectando al valor que reciban los herederos.

¿Puedo vivir en la casa sin haber aceptado?

Usar la vivienda de forma continuada como propia puede interpretarse como aceptación. Antes de hacerlo, conviene consultarlo.

Dejar la herencia quieta parece no decidir, pero también tiene consecuencias. Cuéntanos cómo está la vuestra y te ayudamos a plantear el primer paso.

Otras dudas que te pueden servir

Una herencia puede ser compleja. El primer paso puede ser sencillo.

No necesitas conocer el nombre del trámite. Empieza contándonos qué ha pasado.

Enviar una consulta no supone la aceptación del encargo ni el inicio de una relación abogado-cliente.

Para empezar, basta con:
  • Explicar brevemente qué ha ocurrido
  • Indicar las fechas que recuerdes
  • Decir en qué provincia vivía el fallecido