Desbloquear las cuentas de un fallecido

Caja de seguridad de un fallecido: quién puede abrirla y cómo

Cuando muere el titular, la caja de seguridad queda bloqueada igual que sus cuentas. Solo se abre con la presencia de todos los herederos o de quien los represente, y a menudo ante notario. Lo que hay dentro forma parte de la herencia.

Nadie puede llevarse nada por su cuenta, aunque tenga la llave o figure como autorizado.

Qué es y por qué se bloquea

La caja de seguridad es un pequeño compartimento que el banco alquila dentro de su cámara. El banco no sabe qué guarda el cliente. Solo controla quién entra y cuándo.

Al saber del fallecimiento, la entidad impide el acceso. Lo hace para proteger a los herederos: si dejara entrar a uno solo, podría desaparecer algo y nadie sabría qué había. Por eso la llave, por sí sola, ya no sirve.

Quién puede abrirla

Depende de cómo se contrató, pero la regla general es sencilla:

  • Si era el único titular, la caja se abre con todos los herederos presentes o con poder de quienes no puedan ir.
  • Si había otro titular, este no puede vaciarla sin más. Que figure en el contrato no significa que el contenido sea suyo.
  • Los autorizados pierden su permiso con el fallecimiento, igual que en una cuenta corriente.

Antes de abrirla, hay que acreditar quiénes son los herederos. Por eso se necesitan los mismos papeles que para las cuentas: defunción, últimas voluntades y testamento o declaración de herederos.

La apertura ante notario

Muchas familias piden que esté presente un notario. El notario levanta un acta con todo lo que aparece, objeto por objeto. Algunas entidades lo exigen y otras lo recomiendan.

El acta tiene ventajas claras:

  1. Deja constancia de lo que había, sin discusiones posteriores.
  2. Sirve como inventario para el reparto de la herencia.
  3. Protege a quien guarda después los objetos mientras se reparte.

Si los herederos se llevan bien y prefieren no hacerlo, pueden abrirla juntos con un empleado del banco. Aun así, conviene hacer fotos y firmar entre todos una lista de lo encontrado.

Qué suele aparecer y qué se hace con ello

Joyas, monedas, relojes, dinero en efectivo, títulos antiguos o documentos personales. A veces aparece también un testamento o una carta con instrucciones.

  • Dinero y objetos de valor. Entran en la herencia y hay que incluirlos en el inventario y en el impuesto. Las joyas o colecciones pueden necesitar una tasación.
  • Documentos. Escrituras, pólizas o contratos pueden revelar bienes que no conocíais.
  • Un testamento manuscrito. Si aparece, hay que presentarlo ante notario para que se compruebe, y la ley da muy pocos días para hacerlo. Lo explicamos en el testamento ológrafo.

Mientras no se reparte, el contenido puede quedarse en la caja o guardarlo un heredero con el acuerdo de todos.

El alquiler de la caja sigue corriendo

El contrato no se cancela solo. El banco seguirá cobrando el alquiler con cargo a las cuentas del fallecido o reclamándolo a los herederos. Si nadie va a usarla, lo práctico es vaciarla y darla de baja en cuanto se pueda.

Qué hacer ahora

Busca el contrato o la llave para saber en qué entidad está. Comunica el fallecimiento al banco y pregunta qué requisitos piden para la apertura.

Después, poneos de acuerdo entre los herederos en el día y en si queréis notario. Si alguno no colabora, el profesional puede orientaros sobre las vías posibles. El resto del camino está en desbloquear las cuentas de un fallecido.

Preguntas frecuentes

¿Y si nadie sabe que tenía una caja?

Puede aparecer en los extractos, por el cargo del alquiler, o en el contrato guardado en casa. Si sospechas que la tenía, pregunta en sus entidades al pedir los saldos.

¿Hay que declarar en el impuesto lo que había dentro?

Sí. El contenido forma parte de la herencia y se valora a la fecha del fallecimiento. Cómo se valora cada objeto lo concreta el profesional con tu caso.

¿Qué pasa si un heredero ya la vació antes de avisar al banco?

Lo que se llevó sigue siendo de la herencia y debe incluirse en el reparto. Si no lo devuelve o no lo reconoce, los demás pueden reclamarlo.

Abrir la caja de alguien querido suele remover muchas cosas. Si queréis hacerlo con orden y sin tensiones, cuéntanos vuestro caso y buscamos al profesional adecuado en tu provincia.

Otras dudas que te pueden servir

Una herencia puede ser compleja. El primer paso puede ser sencillo.

No necesitas conocer el nombre del trámite. Empieza contándonos qué ha pasado.

Enviar una consulta no supone la aceptación del encargo ni el inicio de una relación abogado-cliente.

Para empezar, basta con:
  • Explicar brevemente qué ha ocurrido
  • Indicar las fechas que recuerdes
  • Decir en qué provincia vivía el fallecido