Desbloquear las cuentas de un fallecido

¿Se puede sacar dinero de la cuenta de un fallecido?

No, en principio. Desde el fallecimiento, el dinero de sus cuentas forma parte de la herencia y pertenece a todos los herederos juntos. Nadie puede disponer de él por su cuenta hasta que se reparta. Ni siquiera quien figuraba como autorizado.

Hay excepciones razonables, como pagar el entierro o el impuesto de sucesiones. Pero se hacen a través del banco y con justificante, no con la tarjeta.

Lo que cambia el día del fallecimiento

Mientras la persona vivía, podía dar permiso a un hijo o a un vecino para mover su cuenta. Esa autorización se apaga con la muerte del titular. El autorizado deja de tener cualquier derecho sobre el dinero desde ese mismo día.

Lo mismo pasa con los poderes notariales. Un poder general sirve mientras vive quien lo otorgó, nunca después. Tampoco cuenta haber tenido la clave de su banca por internet o conocer el número secreto de la tarjeta.

El caso de la cuenta con varios titulares es distinto, porque el otro titular sigue siendo dueño de su parte. Lo explicamos aparte en cuenta conjunta con un fallecido.

Por qué no conviene usar su tarjeta, aunque funcione

Es habitual que el banco tarde unos días en enterarse. Mientras tanto la tarjeta sigue operando y alguien de la familia saca dinero para los primeros gastos. Se entiende, pero trae consecuencias.

  • Problemas con los demás herederos. Cualquiera de ellos puede pedir los movimientos posteriores al fallecimiento y exigir que esa cantidad se descuente de tu parte.
  • Puedes estar aceptando la herencia sin quererlo. Disponer de bienes del fallecido como si fueran tuyos puede entenderse como aceptación. Si después aparecen deudas, ya no podrías renunciar con la misma facilidad.
  • Responsabilidad legal en los casos graves. Si la cantidad es importante y no se justifica, los otros herederos podrían acudir a los tribunales.
  • Cuentas descuadradas para el impuesto. El impuesto se calcula con el saldo del día del fallecimiento. Si ese dinero ya no está, hay que explicarlo.

Si ya has sacado dinero

No es raro y tiene arreglo. Lo importante es no ocultarlo.

  1. Guarda los tiques del cajero y las facturas de lo que pagaste con ese dinero.
  2. Apunta la fecha, la cantidad y el destino de cada retirada.
  3. Cuéntaselo a los demás herederos antes de que lo descubran en los extractos.
  4. Al hacer el reparto, esa cantidad se tiene en cuenta: se resta de tu parte o se justifica como gasto de la herencia.

Si el dinero sirvió para pagar el funeral o facturas del propio fallecido, lo normal es que se reconozca como gasto común.

Qué hacer ahora

Avisa al banco del fallecimiento con el certificado de defunción. Así se cortan las tarjetas y nadie puede mover la cuenta, tampoco por error.

Si hay gastos urgentes, pregunta en la oficina qué pagos admiten con cargo a la cuenta bloqueada. En pagar el entierro con la cuenta del fallecido explicamos los más habituales.

Para cobrar el resto, hay que seguir el camino completo de la herencia. Lo tienes resumido en desbloquear las cuentas de un fallecido.

Preguntas frecuentes

¿Y si el dinero se sacó unos días antes de la muerte?

Ese dinero ya no estaba en la cuenta al fallecer, así que no figura en el saldo. Aun así, si era una cantidad alta, los herederos pueden preguntar a qué se destinó. Conviene tener los justificantes a mano.

¿El banco me puede reclamar lo que saqué con la tarjeta?

El banco suele limitarse a bloquear la cuenta cuando se entera. Quienes pueden reclamar son los demás herederos. Por eso es mejor aclararlo entre la familia desde el principio.

¿Puedo pagar el alquiler o la residencia que debía?

Son deudas del fallecido y las paga la herencia. Lo correcto es presentar la factura al banco y pedir que la abone desde la cuenta, o pagarla tú y recuperarla en el reparto.

Si te preocupa algo que ya se hizo con la cuenta, cuéntanoslo con calma. Te ayudamos a situar el primer paso y a encontrar un abogado especializado en herencias de tu provincia. Antes de empezar te explica el alcance y sus honorarios.

Otras dudas que te pueden servir

Una herencia puede ser compleja. El primer paso puede ser sencillo.

No necesitas conocer el nombre del trámite. Empieza contándonos qué ha pasado.

Enviar una consulta no supone la aceptación del encargo ni el inicio de una relación abogado-cliente.

Para empezar, basta con:
  • Explicar brevemente qué ha ocurrido
  • Indicar las fechas que recuerdes
  • Decir en qué provincia vivía el fallecido