Gestión integral de herencias

Herencia de poco valor: ¿merece la pena tramitarla o se puede dejar?

Casi siempre merece la pena tramitarla, aunque sea pequeña, pero con un recorrido proporcionado. Dejar una herencia sin hacer no la hace desaparecer. El dinero sigue bloqueado, el coche sigue pagando impuestos y, con los años, todo se complica más. Lo que sí se puede es elegir los trámites justos para que el esfuerzo tenga sentido.

Y hay un caso en el que la respuesta cambia: si la herencia trae más deudas que bienes. Entonces lo sensato suele ser no aceptarla.

Qué se entiende por herencia pequeña

No hay una definición legal. Hablamos de herencias en las que no hay vivienda ni terrenos, o hay muy poco. Por ejemplo, una cuenta con algo de saldo, un coche con años, unos muebles, quizá una pequeña participación en una casa del pueblo.

Es la situación de muchas personas mayores que vivían de su pensión. La familia piensa que no hay nada que hacer, y a veces es casi así. Pero ese casi tiene consecuencias.

Qué pasa si no se tramita

  • El dinero del banco se queda bloqueado. Nadie puede sacarlo sin acreditar que es heredero. Tras muchos años sin movimientos, el saldo puede acabar pasando al Estado.
  • El coche sigue a nombre del fallecido. Genera impuesto de circulación, puede recibir multas y, si nadie lo usa, ocupa una plaza que cuesta.
  • Las deudas no se borran. Si había alguna, los acreedores pueden reclamarla más adelante a la herencia o a quien la acepte.
  • Los plazos del impuesto siguen corriendo. En muchas comunidades hay que presentar el impuesto de sucesiones aunque no salga nada a pagar.
  • El siguiente fallecimiento lo complica todo. Si muere un heredero sin haber tramitado nada, se encadenan dos herencias.

Cómo hacerlo sencillo

Una herencia pequeña no necesita el mismo despliegue que una con varias viviendas. Algunas ideas para que el esfuerzo sea razonable:

  1. Empieza por lo que hay. Pide los certificados de defunción y últimas voluntades y el de saldos del banco. Así sabrás si de verdad es poca cosa.
  2. Pregunta al banco qué pide. Algunas entidades tienen procedimientos más ágiles cuando el saldo es bajo y todos los herederos firman.
  3. Valora si hace falta escritura. Sin inmuebles, a veces basta un documento firmado por todos los herederos. Depende de lo que exija cada entidad.
  4. El coche, aparte. Puede pasar a un heredero o darse de baja, con la documentación de la herencia.
  5. Presenta el impuesto. Aunque salga a cero, conviene dejarlo hecho.

Si no había testamento, hará falta antes la declaración de herederos. Es el trámite que más pesa en una herencia pequeña, y aun así suele merecer la pena.

Cuándo puede no compensar aceptar

Si el fallecido tenía préstamos, tarjetas o deudas que superan lo que había, aceptar puede salir caro. Con la aceptación respondes de esas deudas, incluso con tu propio dinero si aceptas sin protección. En ese caso, la alternativa es la renuncia a la herencia, que también se hace ante notario.

Renunciar no es lo mismo que no hacer nada. Quedarse quieto deja la herencia en el aire. La renuncia, en cambio, cierra tu parte.

Qué hacer ahora

  1. Pide el certificado de saldos para conocer la cifra real.
  2. Comprueba si había deudas antes de tocar nada.
  3. Decide entre todos los herederos si aceptáis o renunciáis.
  4. Pregunta qué trámites son imprescindibles en vuestro caso concreto.

En la página de gestión integral de herencias tienes el recorrido completo. En una herencia pequeña, muchos de esos pasos simplemente no hacen falta.

Preguntas frecuentes

¿Puedo sacar el dinero si solo hay un poco en la cuenta?

No sin acreditar que eres heredero. Pero el banco puede pedir menos documentos cuando el saldo es bajo. Pregunta antes en la oficina.

¿Hay que hacer el impuesto de sucesiones si no hay casi nada?

En la mayoría de comunidades, sí hay que presentarlo, aunque no haya que pagar. El profesional te confirma qué exige la tuya.

¿Y si los herederos no quieren molestarse?

Uno solo puede impulsar los trámites, pero para cobrar suele hacer falta la firma de todos. Hablarlo pronto ahorra problemas después.

Que la herencia sea pequeña no significa que no cuente. Cuéntanos qué había y te ayudamos a ver cuál es el camino más corto.

Otras dudas que te pueden servir

Una herencia puede ser compleja. El primer paso puede ser sencillo.

No necesitas conocer el nombre del trámite. Empieza contándonos qué ha pasado.

Enviar una consulta no supone la aceptación del encargo ni el inicio de una relación abogado-cliente.

Para empezar, basta con:
  • Explicar brevemente qué ha ocurrido
  • Indicar las fechas que recuerdes
  • Decir en qué provincia vivía el fallecido